¿Alguna vez te has preguntado hasta que punto sirve hacer todo este teatro? Porque la verdad es que yo no encuentro repuesta para tus actos. Lo pensé de mil modos, lo analicé de otros cien. No llego a ninguna conclusión, no me permites llegar a alguna justificación, a algo que explique que es lo que te pasa.
Te creí muchas veces, te cuestioné otras tantas. Por momentos no supe si era verdad o mentira pero con el tiempo descubrí que casi siempre fue mentira. Y aún no entiendo de qué te sirvió. Ganaste tres caretas y perdiste a cuatro amigas, o quizás mas, o quizás menos, la verdad que ya hasta en eso me desconciertas.
Y no sé como hablarte ni de que hablarte. Me asombra la gran capacidad para mentir que tienes, tu gran máscara que sólo se quiebra para aparecer sana nuevamente.
Y me pregunto cómo haces, por que la verdad es una tarea difícil mentir ante tantos y hacerlo como si nada.
¿Te has dado cuenta de que los que te apreciábamos siempre supimos de tu farsa? Yo creo que si, y pienso que por eso jamás volviste a tocar el tema.
Reaccioné de un modo que no te esperabas, y creo que fue lo que mejor pude hacer.
Ya no me molestas, ya no te molesto…
No hay comentarios:
Publicar un comentario