martes, 5 de octubre de 2010

Crisis

Todos atravesamos crisis, más o menos profundas unas que otras, pero en fin todos alguna vez tuvimos una de esas. Por ejemplo, yo en este momento estoy teniendo una crisis. Estoy en el comedor de mi casa, escribiendo con una lapicera con la cual no acostumbro a escribir. La verdad es que escribir con esta lapicera fue mi idea desde un principio, resulta que la lapicera con la cual escribo siempre está en mi habitación y no tenía ganas de ir por ella. ¿Qué tiene esto que ver con la crisis que atravieso en este momento? Tiene mucho que ver. Antes que nada, cuando a uno le cambian algo ya comienza a explorar. ¿Será malo? ¿Será bueno? ¿Para qué me sirve? ¿Por qué?
Esta lapicera parece ser como cualquier lapicera y sí, escribe. Pero no escribe como la lapicera que siempre utilizo. Ahí es donde uno se pregunta qué es lo que tiene de raro y comienza a observar. La punta de esta lapicera es distinta a la de mi lapicera, ah, es verdad, esta lapicera también es mía. Ahora me pregunto que es lo que me agrada o me incomoda de ella. Me agrada que su tinta sea azul, pero no me agrada el trazo porque no es fluido. La verdad, su trazo me molesta bastante, tengo que escribir rápido y ejerciendo mucha presión. Estoy llegando al momento cúlmine de mi crisis, ya me harté de esta maldita lapicera, lo único bueno que tiene es común a una gran parte de las mismas, y sí, escribe aún. Pero escribe por que yo comencé a escribir con ella, todo por no ir hasta mi habitación, por no hacer unos pocos pasos, todo por buscar el lado fácil, al final me topé con algo más difícil de lo que quizás me podría haber cruzado en un principio. Todas las crisis son así, gran parte de la culpa es nuestra, por que sino no serían nuestras crisis.
Este es el preciso instante donde uno debe decidir si su crisis va a devorarlo o si por el contrario, uno eliminará la crisis. Yo elijo ir terminando con esta crisis, pero claro, no es nada difícil: sólo tengo que dejar de esc

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