La arena bajo mis pies
y los zapatos en mis manos.
¡Qué ironía! Me voy alejando,
dejando huellas a mi paso.
El agua roza mis dedos,
tu mano acaricia mis cabellos.
Tu voz no tiene sentido
sin embargo lo que dices suena lindo…
La marea sube y yo sigo caminando,
me alejo del mar y tú sigues a mi lado.
Caminamos y caminamos diversos caminos…
No quieres que vaya descalza,
dices que podría lastimarme.
No quieres que vaya descalza,
pues el tiempo pasa y mis pies se gastan.
No quieres que vaya descalza,
sin embargo lo hago.
No quieres que vaya descalza,
no quieres que me lastime.
Yo te miro a los ojos
y comprendes…
Todo lo que caminé
alguna vez me dejó heridas.
Pero hoy te tengo a mi lado,
hoy harás sanar mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario